La pintura Abstracta (dominio y desencanto), por Dante Montich.

Volvemos al cuadro una y  atra vez… y esta insistencia en la pintura como necesidad humana responde a la pregunta sobre su vigencia.

Volvemos una y otra vez en busca de una fuerza, pero no de la fuerza que ilustra la anécdota, sino de aquella que puede establecer espacios de sentido.

La necesidad de dominio propone ya una fuerza… la de dominar, que es poner límites a un espacio o a una naturaleza que no nos pertenecen.

Establecemos una fuerza capaz de permitir la autonomía estética de una forma, pero también está presente aquella otra, la del desencanto como reflexión existencial y, ahí, en ese punto, el espacio deviene abismo y caos, bajo el disfraz del lirismo o del silencio… y de nuevo el desencanto que se vivencia en el gesto, en sus posibilidades cromáticas o en la falta de referentes. La ironía y el sarcasmo amortiguan el sentido crítico.

Este recorrido, tiene como fin último el permitirnos ese espacio privado, en el cual podamos confrontarnos con la posibilidad del signo.

Entre certezas e intuiciones, estas son las bondades de la experiencia estética.

Inauguración: Jueves 4 de agosto, 19,30 hs. Salas de Exposiciones 1, 2, 3 y 4 (Planta Alta del Cabildo Histórico).

Cierre: Domingo 23 de Agosto.

Se puede visitar todos los días de 9 hs. a 20 hs.